Historia

  • Prionailurus bengalensis

    Esta raza, de exótica belleza, es el resultado de un cruce natural entre un macho de gato doméstico negro y una hembra de gato leopardo asiático.

    En 1963, Jean Sudgen creyó que su hembra de leopardo asiático (¨ Felis Bengalensis¨) , se sentía sola y decidió acompañarla con un macho doméstico. Los felinos se aparearon y tuvieron un macho y una hembra, KinKin. La cual fue apareada con su padre y dio a luz a dos gatitos.

    Tras muchos esfuerzos y numerosos intentos fallidos por ejemplares que fallecían o nacían estériles, consiguió consolidar la raza Bengalí como tal.

    Este cruce fue interesante a nivel científico ya que el "Felis Bengalensis", carece de la enfermedad de leucemia felina. Se inicio varias investigaciones sobre aquel cruce con el fin de radicarla en el gato doméstico.

    Hasta hace relativamente poco, manto del Bengalí ha sido moteado.

    Con el perfeccionamiento de la raza y gracias al carácter insistente de numerosos criadores, se han conseguido nuevas líneas que en vez de motas desarrollan rosetas como un leopardo, incluso nuevos mantos como:

El Leopardo Asiático

  • El gato leopardo, también llamado, Felis Bengalensis o Prionailuros Bengalensis, es el ancestro salvaje del Bengalí. Este atractivo leopardo, suele habitar en bosques y selvas de India, China, Corea, Singapur, Taiwan, Filipinas, Borneo y Tailandia entre otros lugares.

    Pesa entre 3 y 6 kilos, los machos son de mayor tamaño que las hembras. Es un salvaje más bien tímido y por lo tanto difícil de ver en libertad, pues habita en las copas de los árboles o en cuevas subterráneas. Es un excelente predador de pequeños mamíferos y aves, vive siempre cerca de lagunas, ríos u otras fuentes de agua dulce.

    Tiene las patas traseras un poco más largas que las delanteras, cuerpo largo y estilizado. La cabeza pequeña y las orejas redondas y negras, teniendo una mancha blanca triangular en la parte posterior llamado ocelli, que característica ésta raza.

    El dibujo en la cabeza, cuello y hombros está definido por unas rayas de color negro o marrón rojizo; y en el cuerpo por unas manchas, y en otros ejemplares por rosetas. Estas machas están separadas entre ellas y alineadas horizontalmente en el resto del cuerpo. La cola tiene unos anillos que la circunvalan, siendo la punta de color negro. El fondo de su pelo puede variar desde beige hasta naranja e incluso gris, dependiendo de la zona de hábitat. La barbilla, vientre e interior de las patas son de color blanco con manchas negras

    El felis bengalensis fue el tipo de felino salvaje ideal para dar luz a la raza de gatos bengalíes, ya que su genética era compatible con la de los gatos domésticos. Al principio se utilizaron varias razas de gatos domésticos para realizar los cruces iniciales, tales como los Ocicat, Abisinio, Bombay y el British Shortair. Pero sin duda, la raza predilecta para los cruces iniciales fue el Mau Egipcio, ya que tenía menor cantidad de genes recesivos en comparación con las otras razas de gatos domésticos que importaban ciertos defectos que se tuvieron que ir puliendo con los años.

    La raza bengalí ha llegado a niveles de calidad extrema en cuanto a sus rosetas, que ofrecen un diseño incluso superior al que está presente en los Asiáticos, y tan solo con cruzar entre los mejores ejemplares ya se va consiguiendo mayor perfección, sin tener que volver al Gato Leopardo Asiático.

Morfologia y pelaje del Bengalí

  • Como el resto de las razas el bengalí tiene que seguir ciertos estándares para considerarse como tal.

    Estatura, es una raza de gran tamaño, llegan a pesar entre los cuatro y nueve kilos. El macho se diferencia por ser de mayor tamaño y de porte robusto y musculoso mientras que la hembra es mas pequeña y esbelta.

    Cabeza, es ancha de gran envergadura y de aspecto redondeado, su mandíbula es fuerte y ancha con protuberantes colmillos.

    Perfil, frente con una suave curva hacia el puente y curva cóncava muy suave en la nariz

    Orejas, las orejas del bengalí están notablemente separadas entre sí. Son de tamaño mediano-pequeño, acabada en punta redonda, muy parecidas a las del leopardo asiático. No debemos asustarnos si nuestro cachorrito de bengalí tiene más orejas que cabeza!! A los seis meses aproximadamente, las orejas ya han alcanzado su tamaño adulto y no crecen más.

    Ojos, el ojo del bengalí es de gran tamaño con una forma ovalada ligeramente inclinados hacia las orejas y notablemente separados entre si .El contorno marcado en negro y su iris tiene que ser de color verde u oro excepto en los Snow que son de color azul.

    Nariz, perfilada en negro con un tono rojizo como el ladrillo.

    Hocico, ancho con grandes y prominentes almohadillas de inserción de los bigotes.

    Manto, el principal motivo del éxito del bengalí es su pelaje. De longitud corta/mediana, denso y brillante, con un tacto increíblemente suave como si de seda se tratase.

    El color base es mas bien un tono crema aun que también puede variar entre dorado y anaranjado mientras que las rosetas tienen una tonalidad mas oscura que oscila entre el negro, chocolate o el canela, rodeada con un perfil negro o rojizo.

    Sin excepción, la punta de la cola tiene que ser negra al igual que las almohadillas y el abdomen debe estar moteado.

Carácter

  • Como es de esperar, el Leopardo Asiático, dejo herencia en cuanto a carácter, en esta raza. Después de muchas generaciones todavía encontramos comportamientos de un felino salvaje en estos gatitos.

    Los rasgos más destacables de su carácter son su gran hiperactividad y curiosidad, al igual que sus insaciables ganas de juguetear y su sociabilidad. Estos gatitos tienen un maullido y ronroneo diferente al gato doméstico europeo, en muchas ocasiones se puede apreciar como piden comida, que les abras la puerta o el grifo, andando de derecha a izquierda, haciendo recordar a los grandes felinos del zoo. A muchos les gusta dormir en sitios altos para tener su alrededor controlado y juegan al acecho como si de su presa se tratase.

    Aunque parezca sorprendente, este gato es un gran nadador. Esta cualidad, insólita en la mayoría de los gatos domésticos, es una herencia genética legada por su antepasado salvaje, que se caracteriza por sus grandes cualidades de pescador y nadador.

    Allá donde haya un chorro de agua, como puede ser la ducha, un grifo corriente, etc…, se verá atraído e irá a investigar sin dudarlo. Prefieren beber agua corriente antes que estancada. En la foto podemos ver como Dakota espera ansiosa en la ducha para compartir la hora de baño con nosotros.

    Estos son algunos de los rasgos heredados de sus antepasados salvajes, también hay que hablar de su otro extremo ya que es la perfecta mezcla de DomesticWild. Estos gatos pueden ser tan apacibles como salvajes.

    Los Bengalís son gatos muy activos, agradecen mucho una vivienda con jardín exterior para correr, perseguir pequeñas aves y tomar el sol.

    Como las personas, cada bengalí tiene su personalidad, hay unos que pueden pasarse hora demandando cariño y atención y otros que simplemente no necesitan tanta atención y demuestran su cariño estando tumbado a tu lado.